Neutralizando influencias negativas de terceros

RITUAL DEL HUEVO
La tradición popular nos habla de sal, vinagre, ajos…
Para neutralizar las ondas negativas de terceros.
En México se realiza con bastante éxito;esta limpita limpia, la que consiste en pasar un huevo por todo el cuerpo para anular el mal que te hayan podido hacer.
Un amigo mío me conto que en una de sus giras recurrió a una de estas limpias y cuando cascaron el huevo pudo comprobar como salía algo extraño y con olor desagradable.
RITUAL
Debes realizarlo los días martes o viernes, antes de las doce de la mañana durante tres días seguidos.
Necesitas lo siguiente.
- 1 vela blanca
- 1 huevo de gallina blanco, no moreno.
- 1 incienso o romero
- agua bendita
- 1 vaso lleno con las tres cuartas partes de agua.
Elije una habitación donde nadie te interrumpa. Abre las ventanas durante 10 minutos. Ciérralas y echa agua bendita por los rincones, rezando una oración. Quema incienso o romero. A continuación, desnúdate y pasa el huevo por todo tu cuerpo, desde la planta de los pies hasta la cabeza, como si fuera una pastilla de jabón.
Recuerda que vas a liberarte de la mala energía que se ha podido quedar en tu cuerpo. Después, cascas el huevo y lo hechas (sin cascara) en el vaso de agua. Debe permanecer así dos horas mínimo. Trascurrido ese tiempo, mira lo que se ha formado en la superficie.
Deja que el viento se lleve las cenizas del incienso. Arroja el agua, junto al huevo, al retrete, pronunciando estas palabras:
Que se lleve todo el mal que haya podido haber en mi cuerpo.
REMOVIENDO MALAS ENERGIAS
Para poder realizar un ritual de forma correcta debemos tener un espacio libre de ruido, tener una actitud muy positiva, una mente despejada, para potencializar nuestra concentración y lo mas importante ponerle mucha fe.
LIMPIEZA DE LAS VELAS:
La selección de la vela es de suma importancia, cada vela según su color y forma, representara nuestros deseos, seria de gran ayuda que nosotros mismos la elaborásemos ya que se impregnaría de toda nuestra energía y esencia. Pero como a veces no disponemos del tiempo necesario, podremos comprar una, pero antes de usarla, debemos realizarle una limpieza previa.
Para remover las energías de las demás personas que han tocado nuestra vela, es necesario impregnarla un poco de sal natural o sal casera, y así la alimentaremos de nuestra energía, luego pasaremos a escribir nuestro nombre completo con un alfiler, de la punta hacia abajo y de abajo hacia la punta. En caso tal de que el ritual sea familiar podremos usar solo los apellidos de las familias. El tamaño de la vela puede variar según nuestras necesidades, podremos colocar una vela mas grande para el amor, si vemos que en este aspecto estamos muy bajos, es decir que las velas mostrarían un mapa de nuestras vidas en todos los aspectos, AHORA SI TENDREMOS LISTA NUESTRA VELA, PARA ENCENDERLA Y REALIZAR EL RITUAL QUE NECESITAMOS.
LIMPIEZA EN LAS PERSONAS:
DIA PARA REALIZAR EL RITUAL:
Realizaras este ritual durante tres viernes consecutivos, a cualquier hora del día.
ELEMENTOS:
1- 3 limones (partidos en cruz, sin dejar que se separen los cascos).
2- jabón azul (partido en tres pedazos, para usar uno cada día.)
3- litro de agua.
PROCEDIMENTO:
Coloque los tres limones en un litro de agua, llevar a punto de ebullición, dejar reposar el agua unos 20 minutos, hasta que el agua logre enfriarse un poco.
Luego nos bañamos con el agua, de la cabeza a los pies, recorriendo todo nuestro cuerpo. Esta agua se debe dejar por 15 minutos sin secar.
Después nos quitamos el agua con abundante agua de la llave, y nos aplicamos el jabón azul de la misma forma, de cabeza a pies. Ahora si pasamos quitarnos el jabon con abundante agua de la llave y estaras lista para empezar tu dia totalmente renovada.
Nota: El pedazo de jabón que haz usado, deberás botarlo lejos de tu casa, al igual que los limones.
Mucha luz
Tú amiga
BASTET.
LAS VELAS

El fuego divino y sagrado, representa la energía de nuestros astros sol y luna. Los rituales con velas aunque parezcan sencillos, tienen una tradición bastante misteriosa y compleja que nos revela y cumple grandes beneficios al ser usados con fuerza, firmeza y combinados con los diversos elementos que nos otorga nuestra madre tierra, esta combinación requiere mucha responsabilidad y precaución, ya que es importante prever que todo lo que se hace en beneficio personal o buscando el bien para los demás moverá una energía positiva que se conectara con el orden divino, provocando que se realicen hasta los mas inalcanzables deseos. Pero de no ser así, todo aquello que es realizado con fines maléficos, se devolverá el doble, como ley divina.
Para realizar este ritual, es necesario hacer un procedimiento previo de limpieza de tu vela, el cual será explicado en el artículo: RITUALES DE LIMPIEZA.
Los días más propicios para realizar el ritual son los días martes y viernes van desde las 12 m a las 12 pm.
ELEMENTOS:
1.- VELA ROJA (Amor) AMARILLA (Dinero) BLANCA (Paz y luz)
2.- Varilla de incienso de tu elección (para armonizar)
3.- Esencia de azahar.
5.- Hoja de papel, bolígrafo.
6- Flores silvestres.
PROCEDIMENTO:
Organizaremos todos los elementos en forma de altar, adornando con algunas flores silvestres.
Las velas formaran un triangulo espacioso, la vela blanca ira a la cabeza y las otras dos abajo.
Dentro del triangulo pondremos la varilla de incienso y esparciremos 31 gotas de la esencia de azahar. Esto lo harás en un lugar de mucha luz, pero debes de tener cuidado que el viento no apague las velas.
Entonces es allí cuando nos concentraremos y pensaremos en todo lo que deseamos alcanzar y visualizaremos estos deseos cumplidos.
Luego escribirás todo lo que deseas alcanzar, y esconderás el papel en un lugar muy privado, donde nadie lo pueda mirar y no lo observaras hasta después de un año.
Deja consumir las velas y luego vota todo en una cajita y tirarlo en un lugar lejos de tu casa.
Mucha luz
Tú amiga
BASTET.

Príncipe nobilísimo de las Jerarquías angélicas,
valeroso guerrero del Altísimo, celoso amante
de la gloria del Señor, terror de los ángeles
rebeldes, amor y delicia de todos los ángeles
justos, mi amadísimo Arcángel San Miguel, ya
que deseo ser contado entre los servidores
y devotos tuyos, como tal hoy me ofrezco, me
doy y me consagro todo a ti, y bajo tu
poderosísima protección me pongo con mi familia
y cuanto me pertenece.
†
Es pequeña la ofrenda de mi servitud, pues soy
una miserable pecadora. Pero tú aceptas el
afecto de mi corazón. Recuerda, además, que
si hoy estoy bajo tu patrocinio, tu debes
asistirme durante toda mi vida y lograr el
perdón de mis numerosos y graves pecados,
la gracia de amar de corazón a mi Dios, a
mi Salvador Jesús y a María, mi dulce Madre.
Consígueme estas ayudas tan necesarias
para llegar a la corona de la gloria.
†
Defiéndeme siempre de los enemigos de mi alma,
sobre todo en el momento extremo de mi vida.
Ven, entonces, oh Príncipe gloriosísimo, y asísteme
en la lucha final. Con tu poderosa arma aleja de
mí hasta el abismo del infierno al ángel prevaricador
y soberbio que un día has postrado en el
combate del cielo.
Amen
Cual Arcángel Es Usted?
Si usted nació un Domingo es el Arcángel Miguel
Si usted nació un Lunes es el Arcángel Gabriel
Si usted nació un Martes es el Arcángel Samuel
Si usted nació un Miércoles es el Arcángel Rafael
Si usted nació un Jueves es el Arcángel Zadquiel
Si usted nació un Viernes es el Arcángel Anael
Si usted nació un Sábado es el Arcángel Cassiel

PARA POTENCIALIZAR ESTA NOVENA REALIZA UN LINDO ALTAR PARA NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DE GUADALUPE, ACOMPAÑADO DE UNA ROSA BLANCA Y UN VELÓN O VELA LARGA PARA CADA DÍA.
Puesto de rodillas delante de María Santísima, hechas la Señal de la Cruz, se dice el siguiente:
Acto de Contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío, por ser vos quien sois, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. Propongo enmendarme y confesarme a su tiempo y ofrezco cuanto hiciere en satisfacción de mis pecados, y confío en vuestra bondad y misericordia infinita, que me perdonéis y me des gracia para nunca más pecar. Así lo espero por intercesión de mi Madre, nuestra Señora la Virgen de Guadalupe. Amén.
Hágase la petición…
Récese cuatro Salves en memoria de las cuatro apariciones y luego se reza la oración de cada día.
Primer Día
Oh Santísima Señora de Guadalupe! Esa corona con que ciñes tus sagradas cienes publica que eres Reina del Universo. Lo eres, Señora, pues como Hija, como Madre y como Esposa del altísimo tienes absoluto poder y justísimo derecho sobre todas las criaturas.
Siendo esto así, yo también soy tuyo; también pertenezco a ti por mil títulos; pero no me contento con ser tuyo por tan alta jurisdicción que tienes sobre todos; quiero ser tuyo por otro título mas, esto es, por elección de mi voluntad.
Ved que, aquí postrado delante del trono de tu Majestad, te elijo por mi Reina y mi Señora, y con este motivo quiero doblar el señorío y dominio que tienes sobre mí; quiero depender de tí y quiero que los designios que tiene de mí la Providencia divina, pasen por tus manos.
Dispón de mí como te agrade; los sucesos y lances de mi vida quiero que todos corran por tu cuenta. Confío de tu benignidad, que todos se enderezarán al bien de mi alma y honra y gloria de aquel Señor que tanto se complace en todo el mundo. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Segundo Día
Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Que bien se conoce que eres Abogada nuestra en el tribunal de Dios, pues esas hermosísimas manos que jamás dejan de beneficiarnos las juntas ante el pecho en ademán de quien suplica y ruega, dándonos con esto a ver que desde el trono de gloria como Reina de Ángeles y hombres haces también oficio de abogada, rogando y procurando a favor nuestro.
Con qué afectos de reconocimiento y gratitud podré pagar tanta fineza? Siendo que no hay en todo mi corazón suficiente caudal para pagarlo.
A ti recurro para que me enriquezcas con los dones preciosos de una caridad ardiente y fervorosa, de una humildad profunda y de una obediencia pronta al Señor.
Esfuerza tus súplicas, multiplica tus ruegos, y no ceses de pedir al Todopoderoso me haga suyo y me conceda ir a darte las gracias por el feliz éxito de tu intermediación en la gloria. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Tercer Día
Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! Qué puedo creer al verte cercada de los rayos del sol, sino que estás íntimamente unida al Sol de la Divinidad, que no hay en tu casa ninguna cosa que no sea luz, que no sea gracia y que no sea santidad!
Qué puedo creer sino que estás anegada en el piélago de las divinas perfecciones y atributos, y que Dios te tiene siempre en su corazón! Sea para bien, Señora, tan alta felicidad.
Yo, entre tanto, arrebatado del gozo que ello me causa, me presento delante del trono de tu soberanía, suplicándote te dignes enviar uno de tus ardientes rayos hacia mi corazón: ilumina con su luz mi entendimiento; enciende con su luz mi voluntad; haz que acabe yo de persuadirme de que vivo engañado todo el tiempo que no empleo en amarte a tí y en amar a mi Dios: haz que acabe de persuadirme de que me engaño miserablemente cuando amo alguna cosa que no sea mi Dios y cuando no te amo a Tí por Dios. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Cuarto Día
Oh Santísima María de Guadalupe! Si un ángel del cielo tiene por honra tan grande suya estar a tus pies y que en prueba de su gozo abre los brazos y extiende las alas para formar con ellas repisa a tu Majestad, qué deberé yo hacer para manifestar mi veneración a tu persona, no ya la cabeza, ni los brazos, sino mi corazón y mi alma para que santificándola con tus divinas plantas se haga trono digno de tu soberanía?
Dígnate, Señora, de admitir este obsequio; no lo desprecies por indigno a tu soberanía, pues el mérito que le falta por mi miseria y pobreza lo recompenso con la buena voluntad y deseo.
Entra a registrar mi corazón y verás que no lo mueven otras alas sino las del deseo de ser tuyo y el temor de ofender a tu Hijo divinísimo. Forma trono de mi corazón, y ya no se envilecerá dándole entrada a la culpa y haciéndose esclavo del demonio. Haz que no vivan en el sino Jesús y María. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Quinto Día
Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! Qué otro vestido le correspondía a quien es un cielo por su hermosura, sino uno todo lleno de estrellas?
Con qué podía adornarse una belleza toda celestial, sino con los brillos de unas virtudes tan lucidas y tan resplandecientes como las tuyas?
Bendita mil veces la mano de aquel Dios que supo unir en tí hermosura tan peregrina con pureza tan realzada, y gala tan brillante y rica con humildad tan apacible. Yo quedo, Señora, absorto de hermosura tan amable, y quisiera que mis ojos se fijaran siempre en tí para que mi corazón no se dejara arrastrar en otro afecto que no sea el amor tuyo.
No podré lograr este deseo si esos resplandecientes astros con que estás adornada no infunden una ardiente y fervorosa caridad, para que ame de todo corazón y con todas mis fuerzas a mi Dios, y después de mi Dios a Tí, como objeto digno de que lo amemos todos. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Sexto Día
Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! Que bien dice a tu soberanía ese tapete que la luna forma a tus sagradas plantas!
Hollaste con invicta planta las vanidades del mundo, y quedando superior a todo lo creado jamás padeciste el menguante de la más ligera imperfección: antes de tu primer instante estuviste llena de gracia.
Miserable de mí, Señora, que no sabiéndome mantener en los propósitos que hago, no tengo estabilidad en la virtud y solo soy constante en mis viciosas costumbres.
Duélete de mí, Madre amorosa y tierna; ya que soy como la luna en mi inconstancia, sea como la luna que está a tus pies, esto es, firme siempre en tu devoción y amor, para no padecer los menguantes de la culpa. Haz que esté yo siempre a tus plantas por el amor y la devoción, y ya no temeré los menguantes del pecado sino que procuraré darme de lleno a mis obligaciones, detestando de corazón todo lo que es ofensa de mi Dios. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Séptimo Día
Oh Santísima Virgen María de Guadalupe! Nada, nada veo en este hermosísimo retrato que no me lleve a conocer las altas perfecciones de que dotó el Señor a tu alma inocentísima.
Ese lienzo grosero y despreciable; ese pobre pero feliz ayate en que se ve estampada tu singular belleza, dan claro a conocer la profundísima humildad que le sirvió de cabeza y fundamento a tu asombrosa santidad.
No te desdeñaste de tomar la pobre tilma de Juan Diego, para que en ella estampase tu rostro, que es encanto de los ángeles, maravilla de los hombres y admiración de todo el universo. Pues, cómo no he de esperar yo de tu benignidad, que la miseria y pobreza de mi alma no sean embarazo para que estampes en ella tu imagen graciosísima?
Yo te ofrezco las telas de mi corazón. Tómalo, Señora, en tus manos y no lo dejéis jamás, pues mi deseo es que no se emplee en otra cosa que en amarte y amar a Dios. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Octavo Día
Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Qué misteriosa y que acertada estuvo la mano del Artífice Supremo, bordando tu vestido con esa orla de oro finísimo que le sirve de guarnición.
Aludió sin duda a aquél finísimo oro de la caridad y amor de Dios con que fueron enriquecidas tus acciones. Y quién duda, Señora, que esa tu encendida caridad y amor de Dios estuvo siempre acompañada del amor al prójimo y que no, por verte triunfante en la patria celestial, te has olvidado de nosotros?
Abre el seno de tus piedades a quien es tan miserable; dale la mano a quien caído te invoca para levantarse; tráete la gloria de haber encontrado en mí una miseria proporcionada, mas que todas, a tu compasión y misericordia. Amén.
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.
Noveno Día
Oh Santísima Virgen de Guadalupe! Que cosa habrá imposible para tí, cuando multiplicando los prodigios, ni la tosquedad ni la grosería del ayate le sirven de embarazo para formar tan primoroso tu retrato, ni la voracidad del tiempo en mas de cuatro siglos ha sido capaz de destrozarle ni borrarle?
Que motivo tan fuerte es este para alentar mi confianza y suplicarte que abriendo el seno de tus piedades, acordándote del amplio poder que te dio la Divina Omnipotencia del Señor, para favorecer a los mortales, te dignes estampar en mi alma la imagen del Altísimo que han borrado mis culpas!
No embarco a tu piedad la grosería de mis perversas costumbres, dígnate solo mirarme, y ya con esto alentaré mis esperanzas; porque yo no puedo creer que si me miras no se conmuevan tus entrañas sobre el miserable de mí. Mi única esperanza, después de Jesús, eres tú, Sagrada Virgen María. Amén.
Hágase la petición…
Un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria.